Los inicios

Sebastià Puignau fundó la empresa Peixos Puignau S.A. en 1954. Nacido en 1931 en el Port de la Selva, proviene de una familia dedicada al ramo de la pesca. Su bisabuelo salía con su propia barca para después vender el pescado a pequeños comerciantes o ponerlo directamente en la cazuela. Con el tiempo, llegó a tener hasta 40 mujeres que se dedicaban a manipular y salar el pescado en el Port de la Selva. Concretamente, trabajaban con barriles de pejerrey, anchoa y caballa, como también con cascos de arenque y atún. La empresa exportaba a Francia, Italia, Alemania y Grecia, todo un éxito teniendo en cuenta que hablamos de la primera mitad del siglo XX. Pero un bombardeo durante la Guerra Civil demolió parcialmente la empresa y forzó su cierre en 1936.

Los inicios
Llegada a Girona

Llegada a Girona

Una vez acabada la guerra, el padre de Sebastià, Josep Puignau, retomó el negocio en 1940 en Llançà, con un total de 20 trabajadores, dedicados a la comercialización del pescado de lonja. Es a partir de aquí que se funda la empresa Peixos Puignau, tal como la conocemos hoy en día. Sebastià Puignau decidió irse a Girona y en 1954 abrió la primera pescadería en la plaza Assumpció, en el barrio de Sant Narcís. Su padre le enviaba el pescado en tren, desde Llançà. Y él iba a buscarlo a la estación de Girona. Lo recogía con una bicicleta y un remolque, y lo llevaba hasta la pescadería. Sebastià se casa en 1958 con Dolors Miás, y los dos continúan con el negocio. En aquella época, en la ciudad de Girona solo se podía encontrar pescado en la pescadería Puignau y en el mercado del Lleó. Éste último solo abría por las mañanas, y eso provocaba largas colas cada tarde delante de la puerta de la pescadería de Sant Narcís, donde Sebastià y Dolors atendían satisfechos a sus clientes. Hay que mencionar al entrañable abuelo Miás, el padre de Dolors, que los ayudaba a preparar la parada del pescado y que daba conversación a la clientela mientras esperaban que los sirvieran. Siempre tenía alguna cosa que decir.

La expansión

El año 1970, y ya con motocicleta y remolque, Sebastià y su mujer abrieron otra tienda en el barrio de Sant Narcís y establecieron un pequeño almacén en el garaje de la tienda de la plaza Assumpció.

Con la ayuda de sus tres hijos, Josep, Elvira y Llibori, y de un par de furgonetas, comenzaron a distribuir pescado y marisco por los restaurantes próximos de la zona. Cada uno de los hijos se fue formando y especializando en diferentes funciones, y la empresa comenzó a expandirse de forma exponencial. En 1989 se adquirieron unas nuevas instalaciones, en la calle Mosquerola del polígono de Vilablareix, y una flota de camiones más completa que les permitía repartir por toda la provincia de Girona. Unos años más tarde, en 2004, estas instalaciones resultaron pequeñas para absorber el gran número de pedidos que tenía Peixos Puignau, y las trasladaron a una nave mucho más grande y moderna en el polígono industrial de Casanova, en Aiguaviva.

Gracias a la tradición familiar y a la formación de los hijos de Sebastià y Dolors, el crecimiento ha dado lugar a una empresa muy especializada y capaz de asesorar perfectamente a sus clientes en materia de pescados y mariscos. La llegada de la tercera generación de la familia, con estudios universitarios y gran conocimiento del funcionamiento de la empresa, ha de situar Peixos Puignau como la mejor alternativa en comercialización y distribución de pescado y congelados en la provincia de Girona, mediante una relación próxima y resolutiva con el cliente, siempre ofreciendo una respuesta rápida y eficiente.

La expansión

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